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STRIDE

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STRIDE es una regla mnemotécnica de modelado de amenazas que se usa en las revisiones de diseño seguro. Nombra seis modos de fallo sobre los que razonar en cada componente de un sistema: suplantación, manipulación, repudio, divulgación de información, denegación de servicio y elevación de privilegios. Cada uno es la negación de una propiedad de seguridad que el diseño debería sostener.

24 de julio de 2026
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El valor de STRIDE no está en la lista, sino en la disciplina de recorrerla. Coges un diagrama de flujo de datos y, por cada proceso, almacén, flujo y frontera de confianza, haces las seis preguntas en orden. La suplantación pone a prueba la autenticación, la manipulación la integridad, el repudio el registro y el no repudio, la divulgación de información la confidencialidad, la denegación de servicio la disponibilidad, y la elevación de privilegios la autorización. Un componente que sobrevive a las seis tiene un argumento detrás en vez de una suposición.

Hay dos límites que conviene decir sin rodeos. STRIDE encuentra fallos de diseño, no defectos de implementación: te va a decir que una frontera de confianza no tiene autenticación, y no va a decir nada del fallo de inyección que hay en el código de detrás. Y su salida vale lo que valga el diagrama, así que un diagrama de flujo de datos que deja fuera el proceso por lotes que nadie documentó produce un modelo limpio de un sistema que no existe.

En la práctica lo usamos en los talleres de modelado de amenazas para estructurar la conversación, y después llevamos cada elevación de privilegios creíble a una ruta de ataque concreta que probar. En un informe aparece como la etiqueta de categoría de un hallazgo de diseño, no como un hallazgo por sí mismo.

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