Proveedor de servicios en la nube (Cloud Service Provider)
Un proveedor de servicios en la nube es la empresa que suministra recursos informáticos como servicio, desde infraestructura en bruto hasta aplicaciones completamente gestionadas. Dónde acaba su responsabilidad y dónde empieza la tuya es la primera pregunta de cualquier proyecto de nube.
Un CSP, o cloud service provider (proveedor de servicios en la nube), es una organización que suministra servicios y recursos informáticos a través de la red, y que permite a otras organizaciones ejecutar infraestructura y aplicaciones sin ser dueñas del hardware que hay debajo.
Los proveedores son una pieza central de cómo se construye y se ejecuta hoy el software: almacenamiento en la nube, servidores virtuales, bases de datos gestionadas, plataformas de desarrollo y bastante más.
Ese modelo trae además preguntas de seguridad que no existen en un centro de datos que es tuyo, y hay que responderlas de forma explícita en lugar de darlas por supuestas.
Qué caracteriza a un proveedor
Infraestructura compartida. Los proveedores ofrecen recursos informáticos en común, así que muchos clientes usan los mismos servidores, el mismo almacenamiento y la misma red por debajo. Aislar a unos tenants de otros es la tarea de seguridad principal del proveedor.
Un modelo de responsabilidad compartida. Hay un reparto de tareas entre proveedor y cliente. El proveedor protege la infraestructura subyacente; el cliente es responsable de proteger sus propias aplicaciones, sus datos y su configuración dentro de ella.
Elasticidad. Los recursos crecen y menguan deprisa, que es la razón operativa por la que, de entrada, las organizaciones se mudan a la nube, y también la razón por la que el parque cambia más rápido que cualquier inventario que se lleve a mano.
Las preguntas de seguridad que vienen detrás
Los datos. La información sensible vive en un entorno compartido, así que el cifrado y el control de acceso dejan de ser una buena práctica y pasan a ser el mecanismo que te separa de todos los demás.
Identidad y acceso. Gestionar quién puede llegar a qué es el mayor control que hay en la nube. Los proveedores dan las herramientas; decidir cuál debe ser la política no es algo que puedan hacer por ti.
Cumplimiento. Las obligaciones regulatorias varían según el sector y según la jurisdicción. El proveedor certifica su propia plataforma, y el cliente sigue teniendo que demostrar que lo que ha construido encima cumple.
Un ejemplo
Una empresa lleva su parque de TI a la nube por la flexibilidad y por la capacidad de escalar.
Elige un proveedor grande y lo usa para alojar sus aplicaciones y almacenar datos críticos.
El proveedor suministra la infraestructura física y virtual que hay debajo, y es responsable de la disponibilidad y de la seguridad de los servidores y del almacenamiento.
También suministra herramientas de seguridad integradas: gestión de identidades y accesos para los permisos, y gestión de claves para las claves de cifrado.
La empresa cliente es responsable de asegurarse de que las aplicaciones que desarrolla y los datos que almacena estén configurados de forma segura: política de seguridad, cifrado de los datos sensibles y permisos de acceso que reflejen lo que la gente necesita de verdad.
El proveedor y el reparto: dónde acaba su responsabilidad
Esta ficha describe qué es un proveedor de servicios en la nube. La pregunta que viene justo después, y que es la que abre todo proyecto de nube, la responde el modelo de responsabilidad compartida.
La línea se mueve con el tipo de servicio, y por eso no hay una respuesta única. Con infraestructura en bruto el cliente responde de casi todo lo que hay por encima del hipervisor, sistema operativo incluido. Con una plataforma o una base de datos gestionadas el proveedor asume una parte mayor. Con una aplicación completamente gestionada al cliente le quedan el acceso, los datos y la configuración.
El fallo que se repite es leer gestionado como protegido. La mitad del proveedor suele estar bien llevada, y lo explotable vive casi siempre en la configuración del cliente, que es exactamente la mitad que el modelo le asigna a él.
Y el reparto no es solo una idea: decide el alcance de una auditoría. Lo que es del proveedor no se toca, y acordarlo antes de empezar evita un informe lleno de hallazgos que el cliente no puede corregir.
En una frase: el proveedor protege la nube y el cliente protege lo que pone dentro.