Hacktivista
Un hacktivista es una persona o un grupo que usa sus conocimientos técnicos para impulsar una causa política, social o ideológica, desde publicar documentos hasta tirar un sitio web.
Un hacktivista es una persona o un grupo que usa sus conocimientos en tecnologías de la información y la comunicación para impulsar una causa política, social o ideológica.
Mediante el hacking y el activismo en línea, los hacktivistas se proponen generar conciencia, empujar hacia un cambio y hacer pública su posición por medios técnicos.
Lo que hacen va desde la protesta digital pacífica hasta el ataque abierto, y el objetivo es siempre el mismo: influir en la opinión pública y causar un impacto que se note.
Qué los caracteriza
Activismo hecho en línea. Usan plataformas en línea y herramientas de hacking para el activismo en sí: publicar información, organizar protestas virtuales, filtrar documentos confidenciales o lanzar ataques contra objetivos concretos.
Motivos ideológicos. Lo que les mueve es una causa y no el dinero. La libertad de expresión, la privacidad en línea, los derechos humanos, la transparencia de los gobiernos, o lo que el grupo considere importante. La tecnología es el instrumento, no el fin.
Un abanico amplio de acciones. Algunos se mantienen dentro de lo lícito, con campañas de concienciación y publicación de análisis. Otros usan tácticas ilegales: defacement de sitios, interrupción de servicios, volcado de datos robados. La etiqueta cubre las dos cosas, y por eso conviene precisar de cuál estás hablando.
Por qué le importa a quien defiende
El motivo cambia el modelo de amenaza, y esa es la razón práctica por la que este término está en un glosario de seguridad y no en uno de política.
Un atacante motivado por el dinero quiere pasar desapercibido, monetizar el acceso y marcharse. Un hacktivista quiere lo contrario: todo el sentido de la acción está en que se vea. Eso cambia lo que debes esperar, que es ruido, publicidad y un calendario ligado a un acontecimiento o a un anuncio, y no a tu ciclo de parcheo.
También cambia quién es objetivo. Organizaciones que de otro modo no resultarían interesantes se convierten en objetivo por un contrato que tienen, por el sector en el que operan o por una postura pública que alguien tomó.
Un ejemplo
Un grupo de hacktivistas lanza un ataque de denegación de servicio distribuido contra el sitio web de una empresa implicada en una práctica medioambiental discutida.
El objetivo es interrumpir el sitio y llamar la atención sobre el asunto.
Con esa acción esperan generar conciencia pública y presionar a la empresa para que cambie lo que hace.
Dónde leer más
«Legality of DDoS: Criminal Deed vs. Act of Civil Disobedience», Infosec: una visión general del hacktivismo, de sus implicaciones legales y éticas, y de cómo pueden prepararse las organizaciones.
«Hacktivism: definition, types and newsworthy attacks», Norton: una descripción del hacktivismo que incluye su historia, sus objetivos y los métodos empleados.
«Cybercrime vs hacktivism: do we need a differentiated regulatory approach?», University of Exeter: explora el concepto, las motivaciones y acciones destacadas del pasado, y analiza las implicaciones legales y de seguridad.