Alta disponibilidad
La alta disponibilidad es la capacidad de un sistema, una red o un servicio de seguir operativo y accesible sin interrupciones significativas, incluso cuando un componente falla o algo sale mal.
La alta disponibilidad es la capacidad de un sistema, una red o un servicio de seguir operativo y accesible, sin interrupciones significativas, incluso cuando algo falla.
En términos de seguridad pertenece a la tercera pata de la tríada clásica. La confidencialidad y la integridad se llevan casi toda la atención, y la disponibilidad es la que busca un atacante cuando su objetivo es impedir que trabajes, en lugar de leer tus datos.
Llegar hasta ahí significa diseñar contando con el fallo, en vez de confiar en evitarlo, que es una postura de ingeniería distinta de la de limitarse a comprar hardware más fiable.
Cómo se consigue
Redundancia. Los componentes críticos se duplican: servidores, rutas de red y almacenamiento, de modo que si uno falla otro asume su función sin que el servicio se detenga. En la práctica eso significa clustering, failover automático y cargas de trabajo repartidas entre varios nodos.
Monitorización continua. Los problemas hay que verlos antes de que se conviertan en caídas. La monitorización automatizada, las alertas y el análisis de tendencias son lo que permite a un equipo de operaciones actuar mientras todavía queda tiempo para actuar.
Recuperación ante desastres. Planes y procedimientos para restaurar los sistemas y los datos después de un evento catastrófico, ya sea un ciberataque, un fallo de hardware o un desastre natural.
Distribución geográfica. Si todo depende de un edificio o de una región, la disponibilidad del servicio es la disponibilidad de ese sitio.
Un ejemplo
Una empresa tiene su plataforma de comercio electrónico en un proveedor cloud. Las transacciones en línea son el negocio, así que una caída no es una molestia: es facturación perdida.
Despliega varias instancias de servidor web y bases de datos distribuidas en más de una ubicación geográfica, y pone monitorización continua por delante.
Si un servidor falla, o si la demanda se dispara, la carga se redistribuye automáticamente hacia las instancias que siguen sanas, y el servicio se mantiene en pie.
Lo que hace que eso funcione no es el diagrama de arquitectura. Es que el camino de failover se ejercita con regularidad, porque un failover que nadie ha probado es una hipótesis.
Alta disponibilidad, backup y recuperación ante desastres
Tres cosas que se compran como si fueran una, y que responden a tres preguntas distintas.
La alta disponibilidad responde a qué pasa cuando un componente falla ahora mismo. La respuesta es que otro asume la carga y nadie se entera. Protege frente al fallo, y no protege frente a la corrupción, porque un registro corrompido se replica al nodo en espera igual de rápido que uno correcto.
Un backup responde a cómo recuperar un estado anterior a que algo saliera mal. Es el único de los tres que sirve frente al ransomware y frente a un despliegue defectuoso, y solo si la copia está aislada de aquello que salió mal, que es la razón de que existan los backups inmutables.
La recuperación ante desastres responde a qué pasa si perdemos un emplazamiento entero y cuánto tiempo podemos estar caídos. Sus dos números son el objetivo de tiempo de recuperación y el objetivo de punto de recuperación, y los dos deberían salir de un análisis de impacto en el negocio y no de una preferencia.
La replicación no es un backup. Esa es la frase con la que conviene quedarse: un clúster que refleja los datos en tiempo real refleja también el borrado.
Dónde leer más
TechTarget, High availability: una visión general del concepto, de sus componentes y de cómo se aplica en distintos entornos.
IBM, What is high availability: casos de uso, prácticas y la tecnología que se usa habitualmente para mantener los servicios en marcha.